Z POEMA COSMICO A LA DIOSA ISHTAR EN LA NEBOLUSA ESPIRAL VIII-VI-MMXXVI Z

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Te veo al alzar los ojos al abismo, Ishtar,
en la nebulosa espiral rosada que decora el firmamento,
donde el polvo del cosmos comienza a danzar
y tu figura divina se dibuja en el viento.

Despliegas un bello plumaje de fuego y de seda,
tus alas abiertas sostienen la noche profunda,
una belleza deslumbrante que al mundo embelesa,
mientras tu gracia infinita los cielos inunda.

A tu paso, las luces del cosmos se rinden,
haces parpadear las estrellas con solo mirarlas,
los astros titilan, tus ojos los guían,
y el brillo del cielo se apaga al tocarlas.

Canto a tu proeza de fuerza y de guerra,
tú, que al Toro del Cielo bajaste con ira,
desafiando a los reyes, temblando la tierra,
mientras el gran Gilgamesh con temor te admira.

Pero hay arte en tus manos, sutil tejedora,
cuando bajas al trono de la oscura herida;
tu descenso es un drama que el mundo hoy adora,
un canto de muerte que renace en la vida.

Fuiste al inframundo en tu fase más pura,
desnuda de joyas, de mantos, de orgullo,
convirtiendo el dolor en la gran escultura
que brota en la tierra como un tierno capullo.

Eres música y danza en los templos de Uruk,
la épica santa que el tiempo no borra,
la artista que pinta con astros la noche
y al alma que sufre del miedo la despoja.

Por eso te pido, señora del cielo,
que acuérdas de mí cuando caiga el olvido,
cuando el manto nocturno sea solo mi velo
y me encuentre en la sombra, rendido y perdido.

Baja a mis noches, estrella tardía,
búscame en sueños con tus alas de rosa,
hazme una señal de tu hermosa presencia,
con una visión o aparición milagrosa.

Que al cerrar los ojos persiga tu rastro,
y en la espiral rosada de mi propio viaje,
pueda ver el parpadeo de tu eterno astro
y el suave batir de tu bello plumaje.

#ISHTAR

#ZEUSZEUSZEUS

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